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La tradición del baile popular
español nos habla de “bailes sueltos”, mientras que los “bailes
agarraos” serán importados a lo largo del siglo pasado de Europa
central. Entre los primeros encontramos jotas, seguidillas o
fandangos, mientras que los segundos, de aspecto cortesano, recogen
vals, poleas, mazurcas, … Nuestras cuadrillas mantienen un
repertorio acentuado en el primer apartado, pero todas conocen
alguna pieza “agarrada”. Con unas y otras aún se organizan veladas
en los campos y sierras, habiéndose perdido prácticamente en los
núcleos urbanos. Hoy regresamos, víspera de fiesta, a un bar….
Al día siguiente no hay que levantarse temprano y el que más y que
menos aprovecha para tomar unas copas y bailar un rato…El baile
comienza sin previo aviso, la cuadrilla toca y espontáneamente
comienzan a salir parejas a la pista. Unos miran y otros van a lo
suyo, el local está abarrotado y todos s e divierten a su manera,
conversando o bailando si les apetece; aquí no hay espectadores ni
artistas, esos conceptos ni siquiera se plantean. El baile dura
horas, hasta que los músicos se cansan; de todos modos, la jornada
siempre acaba bien entrada la madrugada. |