El
panorama de la nueva música tradicional en Murcia parece
que está cambiando. Hace algunos años, unos cuantos
grupos renovadores decidieron afrontar un proceso de evolución
desde la fórmula clásica de los llamados Coros y Danzas,
buscando aproximarse más a las esencias de la música
tradicional, pero con hechuras más modernas, propias de ambientes
urbanos.
En
la actualidad, vemos cómo el empuje de la idea inicial de
esos grupos ha decrecido. ¿Qué es lo que sucede?.
Posiblemente los factores a considerar serán muchos, pero
es probable que incida el simple declive del ímpetu primigenio
de los responsables de esos grupos, que no ha tenido continuidad
(es frecuente que la iniciativa suela depender de muy pocas personas).
También
tendríamos que analizar la conexión de esos grupos
con sus entornos sociales, ya que es difícil mantenerse activos
mucho tiempo si los ambientes sociales no cooperan. Pero además,
y paradójicamente, cabe la posibilidad de que exista una
aproximación (consciente o inconsciente) a lo que a sido
la fórmula habitual de organización de las cuadrillas,
tradicionalmente con normas de funcionamiento bastante menos reglamentadas
que la agrupación en formaciones más o menos estables
que existen en la actualidad.
Esta
situación suele dificultar las labores de investigación
y de organización, y se presta más a la fiesta esporádica,
menos planificada. En este sentido, los aires de la música
tradicional parece que corren en la dirección de solicitar
más fiesta y menos exhibiciones. Para ello no hay más
que ver la creciente demanda que tienen los grupos más festivos
y que fomentan la participación frente a los que habitualmente
practican más la demostración que la fiesta. ¿Es
moda pasajera o es síntoma de que los tiempos están
cambiando una vez más?. Estaremos al tanto para comprobarlo.
Manolo Sánchez
Antropologo
e Historiador