Etnomurcia
 
Tiempo de Navidad Etnomurcia
Tiempo de Navidad

 

"Esta copla que yo canto
No se canta el año entero
Que empieza el día de los Santos
Y se termina en Febrero".


Esta copla que se canta en la Aguilandá, resumen perfectamente las fechas de mayor actividad de las agrupaciones de Ánimas. A partir de los Santos el Mayordomo hacía saber a los componentes de la Cuadrilla, a su ves inmersa en la Hermandad, que era el tiempo de empezar a juntarse, templar los instrumentos y preparar las fechas que desembocarían en el nacimiento del Niño Manuel. Ya se empiezan a desempolvar los instrumentos guardados casi todo el año en el Arcón de Ánimas de la sacristía, ya se reponen las cuerdas viejas de años anteriores y se suben a su sitio, para que después cueste menos templarlas, ya toma el Mayordomo posición de su campana, ya se le pone la correspondiente pergiega al arco del violín, y los primeros licores de la tierra afinan y disponen las gargantas para la larga Navidad. Si sale, se avisa al pueblo con el primer recorrido. El Mayordomo al frente ha llamado a la puerta. -¿se canta o se reza? una vozseria y ronca responde: - se reza.

Ha sido un año mal para esa familia, pero también se cumple con ella: todos han pasado a la casa, han formado un corro, han descubierto su cabeza y han recitado un Ave María, seguido de un Padrenuestro.

Después de despedirse han tirado calle abajo y el Mayordomo ha golpeado en otra puerta: -¿se canta o se reza? esta vez la voz es menos sería e incluso parece más alegre: - se canta.

Una vez que todos han pasado y han formado el corro, el Mayordomo ha mandado callas con su campana, y aprovechando un momento de silencio se arranca el guitarrón que introduce al Guión que canta:

"Purísima Concepción
De Caña la Cruz
Abogada de las almas
Y de los cielos corona"...
Y el grupo a coro le responde:
... "y de los cielos corona
digamos con alegría
gloria al padre, gloria al hijo
gloriaa la virgen María".


Como las gargantas están secas, esta Aguilandá, ha durado poco y los músicos y acompañantes se lanzan a la bandeja provista de alfajor, suspiros, mantecaos... que regaban con buen aguardiente, a ser posible seco por el frío que rodea que empieza a convertirse en pililes, un coñac, un licor de café o una mistela sacada de la despensa. Repuesto el estomago y las gargantas, el Mayordomo volverá a reunir y esta vez las Aguilandasserán más largas, pero el mocerio quiere baile, entonces sonarán jotas, malagueñas y pardícas mientras el cantaor alaba los manjares:

"Bendita sea esta casa
Y el albañil que la hizo
Que por dentro esta la gloria
Y por fuera el paraíso"...

Algún mozo se ha atrevido a bailar con la pretendienta, y las filas de parejas de esta año no caven en la casa, pero siguen en la calle, la bandeja de presenta ya vacía, al igual que las botellas. En un rincón de la casa el dueño otorga su donativo al Mayordomo: -toma, para las Ánimas, el año no se ha presentado bien y no puedo más. El Mayordomo responde: - no se preocupe, esto es voluntad. Recibido el presente, y a golpe de campana, el Mayordomo grita: -!es tarde! !nos quedan muchas cosas!.

Todos obedecen y empiezan a salir, pero la cuadrilla entona la Ultima malagueña y el avispado cantaor se despide:

"A los amos de esta casa
Dios les dé salud y vida
Y trigo para sus años
Esta sí que es despedida".

Tras la campana todos se pierden calle arriba, al final hay luz y tras la cortina de la ventana una moza advierte: -!Padre!...!Madre!...preparaos...ya llegan.


Angel Sánchez
Cuadrilla de Cañada de la Cruz, Moratalla.

 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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